Museo de San Isidro

By gemaperiodismo

En la plaza de San Andrés nº 2 encontraremos el museo de San Isidro, donde vamos a conocer de una forma muy amena, el Madrid Antiguo. Descubriremos desde sus orígenes, hasta que se instauró en capital de la monarquía.


Este museo, fue creado en el año 2000 para albergar el patrimonio arqueológico madrileño recuperado por el Ayuntamiento de Madrid a lo largo del último siglo. Está ubicado en la casa de San Isidro, de la que se conserva la capilla, el patio y el pozo de los milagros.
En la planta baja podemos encontrar la exposición permanente del Museo, la dedicada a Madrid, donde veremos cosas tan interesantes como los Antiguos pobladores del Manzanares, de los cuales podemos ver piezas arqueológicas, la Medina Islámica donde se muestra la fundación de Madrid  y  la Capital de la Monarquía, donde se analiza la ciudad, con maquetas de diferentes barrios y vistas.
En la 1ª planta podemos encontrar la exposición “Aquí se imprimen libros. La imprenta en la época del Quijote” , con motivo del cuarto centenario de la publicación del Quijote.
Esta exposición consiste en el mantenimiento y difusión de las técnicas tradicionales del libro como patrimonio cultural, y pretende demostrar como era el proceso de impresión de un libro en los siglos XVI y XVII, ya que este constituye una forma de hacer tanto técnica como artística muchas veces olvidada.
Allí hay una persona que hace demostraciones prácticas de cómo se hacía la impresión de un libro, y otra de cómo se encuadernan. Es curioso ver como utilizan técnicas de siglos pasados en la imprenta, por ejemplo, fabricaban la tinta con aceite de linaza y otras especias, que posteriormente repartían sobre balas de lana con cuero tensado para extenderla sobre la plancha dónde se encontraban las composiciones de dibujos y texto que previamente habían confeccionado de forma artesanal uniendo una a una, todas las letras que van componiendo cada palabra. Más tarde se aprieta la plancha, y una vez que el papel se ha impreso se deja colgado porque demora en secar.
Después vamos a descubrir como se encuadernaban. El proceso es el siguiente: una vez que el papel se ha secado, se pliega para que casen unas páginas con otras y posteriormente coserlas. Una vez cosidas, si los bordes de las hojas son grandes, se cortan para igualarlas con un “ingenio”. Ya cortadas, se pegan con cola de carpintero calentada al baño maría. Con un martillo se le da una vuelta para más tarde ponerle una cabezada para adornar la cabeza y el pie del libro. Se le pondrán también refuerzos y se rotulará la cubierta, que podía ser  de piel (para los pudientes) o de pergamino (para los mas pobres).
El libro ya ha sido producido, pero queda conocer como se comercializa, y para ello encontraremos un apartado que habla de los libreros y de su importante labor.
Qué gran valor tendría un libro cuando todo este trabajo era necesario para poderlo componer, y que distinto de la época actual, donde todos tenemos al alcance los ordenadores, las impresoras y todos los medios técnicos de hoy en día.
Por añadidura, podemos conocer la encuadernación artística, donde encontramos el taller del que fuera gran artista encuadernador Antolín Palomino, en el que destaca la excelente colección de hierros de dorar, así como también tenemos la restauración documental, que consiste como su propio nombre indica, en mantener al día los fondos bibliográficos y documentales con problemas de conservación (roturas, humedades, acción de insectos etc.) aplicando las técnicas adecuadas para cada caso.

Esto es solo una pequeña parte curiosa que podemos encontrar dentro del Museo, porque además seguiremos descubriendo que está ligado estrechamente a algunos episodios que las tradiciones cuentan sobre la vida del Patrono de Madrid. Encontraremos pinturas murales de Zacarías González Velázquez, también el manuscrito conocido como “Códice Juan Diácono y el arca”, que son los testimonios mas antiguos conservados sobre San Isidro y prácticamente los únicos de época medieval. En estos se encuentran los detalles que la tradición oral retuvo sobre el personaje.
Entre las colecciones del Museo de San Isidro destacan las arqueológicas y paleontológicas, donde encontraremos restos de animales que vivieron en Madrid, como elefantes, rinocerontes, mamuts o grandes toros. Junto a ellos la presencia humana se documenta a través de herramientas de sílex que caracterizaron al paleolítico madrileño. A épocas más cercanas pertenecen utensilios cerámicos y metálicos procedentes de poblados y necrópolis en los alrededores de Madrid. En la época romana Carabanchel o Villaverde ya aparecían como villas que explotaban los recursos agropecuarios en la cercanía del Manzanares.
La fundación de Madrid y su desarrollo durante la Edad Media se representan por los materiales obtenidos en la muralla islámica de la ciudad. Completa esta exposición una serie de maquetas de diferentes iglesias medievales y a través de audiovisuales, programas interactivos, gráficos, planos y reproducciones de vistas haremos un recorrido por el Madrid en los periodos de mayor esplendor.
Es un Museo que ningún madrileño debiera dejar de visitar.

Información y reservas para grupos:                 
Tel.: 913667415  Fax: 913645149                      
Transportes:                                                      
Metro: “La Latina” y “Tirso de Molina”                 
Autobuses: nº 3, 17, 18, 23, 35, 60 y 148           

Horarios:  Martes a viernes :9,30 a 20 h.
                Agosto: 9,30 a 14,30 h.
                Sábados y domingos:10 a 14 h.
                Lunes y Festivos:cerrado

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